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miércoles, 17 de agosto de 2016

ZENTAI


 Zentai 

 Los ropajes apretados que cubren el cuerpo entero se llaman comúnmente Zentai (del japonés ゼンタイ). Esto es una contracción de zenshin taitsu (全身タイツ) ("ropa ajustada de cuerpo entero") o una traducción directa de "cuerpo entero" (全体 zentai). El traje zentai generalmente está hecho de nilón o spandex, pero también se pueden emplear otros materiales como algodón y lana.
Tales trajes fueron primeramente desarrollados para el uso en la danza moderna, pero ahora son utilizados en las artes para disminuir la presencia de un actor en una escena. De hecho, en el arte tradicional japonés de títeres llamado bunraku los artistas aprendices llevan prendas de vestir negras de cuerpo entero contra un fondo negro para producir el mismo efecto. Los artistas lo utilizan como un medio para acentuar el cuerpo, utilizando a veces patrones vibrantes. Esta técnica convierte al actor en un ser anónimo, y la representación el mismo cuerpo pasa a ser el foco de atención.

En las mayores ciudades del mundo (pero especialmente en Japón), las vestimentas zentai llegan a ser una escena cada vez más común como uso recreativo tanto para hombres como para mujeres en una gran variedad de acontecimientos que recorren de convenciones a clubes de danza, aumentando aún más la popularidad de esta subcultura.
Los trajes de algodón de tono carne a menudo son utilizados por cosplayers para proporcionar una capa apreciable que se parezca a la piel del personaje animado. Cuándo tal zentai se lleva bajo máscaras pintadas para parecerse a una personaje animado, el efecto total se llama kigurumi. El animegao es una variante en esto.
En los efectos especiales de las películas y la televisión, los trajes zentai de color sólido se emplean a veces para el chroma-key o para eliminar digitalmente al actor de una escena.

Los trajes encuentran también un utilidad como instrumento para la meditación. Puede proporcionar un medio para el conocimiento del cuerpo, un foco para la meditación por medio de los sentidos teniendo en cuenta la privación sensorial o el aumento sensorial, así como una barrera simbólica entre el ser y el mundo. Permite también al usuario experimentar un sentido de desnudez sin la exposición de este a un desnudo real, especialmente cuando uno medita afuera.
No obstante, las calles de Japón son una pasarela de tendencias surrealistas. El último grupo en unirse a este crisol de rarezas es el de los Zentai. 

Así, en las calles de la gran ciudad puedes ver a hombres y mujeres portar trajes que los cubren de la cabeza hasta los pies con extrañas ilustraciones.
 Los adeptos a esta indumentaria tienen diferentes formas de analizarla.Algunos la asocian con el fetichismo y con el sexo, mientras que otros adoptan la tendencia como un homenaje a sus ídolos superhéroes.

De acuerdo con el profesor Ikuo Daibo, de la Universidad de Mirai de Tokio, esta tendencia puede ser un intento de distanciarse o esconderse de la realidad. Asimismo, el investigador cree que la moda de los zentai puede ser el reflejo de la búsqueda de una identidad propia

Achacan la fiebre 'spandex' a la dificultad que tienen los japoneses para encontrar modelos a seguir y grupos en los que encajar, por lo que el Zentai se alza como una comunidad a la que pertenecer sin ser juzgado. Son el reverso profundo de los morphsuits, que son trajes de spandex pensados para ir a fiestas o festivales, y la versión oscura de los furries, un grupo que se viste y actúa como si de animales se tratara. Si os parece algo insospechado y que solo podría ocurrir en Japón, agarraos a vuestra silla: en Madrid existe.

Elsa Schiaparelli sentenció en 1934 que "en tiempos difíciles, la moda se vuelve loca". Quizás esta sea la razón por la que los Zentai van ganando cada vez más adeptos. Algunos de ellos se definen como seres introvertidos, con problemas a la hora de interactuar. El traje les posibilita actuar con normalidad (paradójicamente) al sentirse liberados. Dicen que el tejido les hacen sentirse abrazados, les ayuda a liberar el estrés y tiene un uso terapéutico.

Mientras que analizamos el rostro, los gestos y la mirada de los demás para saber qué esperar de ellos, este uniforme les despoja de toda identidad, por lo que el interlocutor puede verse desvalido. Muchos de los que pertenecen a este colectivo han perdido a sus parejas por su afición al spandex. El profesor Kevin Volkan explicó al National Geographic cómo algunos ven el traje como un tabú, por permitir al que lo lleva pasear por la ciudad prácticamente desnudo.

Aunque esta tendencia nació en Japón en los 80 y hoy gana adeptos por todo el mundo (en el Reino Unido existe en grupo The Zentai Project), es muy probable que nunca se convierta en algo más que una anécdota o una subcorriente. En Shangái ya existe el Zentai Art Festival, en Berlín existen fiestas Zentai y en Francia están preocupados por el hecho de que las leyes contra el burka puedan salpicarles.




Aquí, el enlace a mi tienda en Etsy:



http://www.actitudfem.com/tecnologia/viral/redes-sociales/y-tu-ya-conoces-la-tendencia-zentai

miércoles, 15 de junio de 2016

Bagelheads



El bodyart tiene razones que la razón desconoce. Ha pasado ya un buen tiempo desde que aparecieron los llamados Bagelheads en la web, pero ¿sabes quiénes son?



Se le llama bagelhead al grupo de personas que han adoptado esta nueva tendencia en la modificación corporal no permanente, la cual consta de inyectarse una solución salina en ciertas partes del cuerpo, por debajo de la piel, para provocar una hinchazón y luego darle forma. 




Deformarse la frente con agua salada. Se tarda dos horas en hacer y luego dura entre 16 y 24 horas: una técnica conocida como “cabeza de bagel” y que toma su nombre de un tipo de pan con forma de rosquilla. 




Si bien aún no se han convertido en una tendencia a nivel mundial, ni han obtenido una popularidad relevante, lentamente, en tierras niponas sí se ha vuelto una práctica de mayor magnitud y llama mucho la atención
Produce un aspecto grotesco y raro, tal como el que se busca representar.



En síntesis, la persona escoge el lugar en el cual se le inyectará la solución con un mecanismo de jeringas y tubos. Durante un período de dos horas, se inyecta esta solución salina en ese lugar, que una vez listo el proceso, deja la zona con una gran inflamación, similar a una suerte de ampolla o a un implante subdérmico mal hecho.



Esta especie de ampolla queda con una consistencia que permite su modificación y que se deja moldear levemente de acuerdo al gusto de cada cliente. Luego de unas 24 horas, el cuerpo se encarga de absorber la sustancia no tóxica para el organismo y desaparece.

Complicaciones en el bagelhead



El proceso presenta algunas condiciones y efectos secundarios, entre ellos podemos destacar posibles infecciones ante el rechazo de la sustancia artificial y ajena al organismo, se presentan distintos tipos de dolores en la zona debido a la inflamación y dolores de cabeza. La inflamación también produce una desagradable sensación de presión en la zona, la hinchazón de los ojos y el bloqueo de la vista. Además, el estiramiento de la piel.
¿Qué opinas sobre esta práctica? 


FUENTES:


jueves, 26 de mayo de 2016

Algo simple, casi pueril, que apenas mide unos centímetros.... Brotes verdes en la cabeza!!

Tendencia: Brotes verdes en la cabeza
Algo simple, casi pueril, que apenas mide unos centímetros.



Comenzó como algo minúsculo y viral que se extendió hasta buena parte de la población.


La última moda en Pekín es prenderse del pelo una pequeña planta de plástico o una flor con su tallo. Niños, mujeres y hombres se apuntan a la plantamanía.

Y es que la ecología en los últimos años ha sido, por fin, uno de los temas que más se ha hablado y los ciudadanos chinos han querido mostrar su mentalidad verde colocándose pequeñas plantas de plástico en la cabeza. Un motivo que ojala hubiera promovido está nueva tendencia pero no, su origen varía según cada medio.


El mecanismo que es muy simple, una miniplanta de plástico con dos tímidas hojitas verdes o una florecilla de tierno tallo.  Un brote verde enganchado a una horquilla que se coge al pelo de la cabeza, es lo más comentado en las redes sociales en China y se puede adquirir en cualquier esquina de una urbe .

¿Su origen?
Como todas las grandes tendencias espontáneas (no aquellas que las marcas o los diseñadores se empecinan en imponer), surge donde menos te lo esperas y no está claro quién fue el primero en convertir su cabeza en macetero. The Beijinger  afirma que todo empezó en una convención de cosplay, un híbrido entre cómic, cine, anime, manga y videojuegos donde los asistentes se disfrazan de personaje y actúan de acuerdo a ese rol. Entre superhéroes y ninfas varias había un monstruito simpaticón, de oronda cabeza calva coronada por una especie de brote de dos hojas. Por aquello de asimilarse a su ídolo, algunos optaron por peinarse igual.



The Shangaiist, en cambio, sugiere que la tendencia parte directamente de un personaje de Pleasant Goat and the Big Wolf, una serie de animación de la televisión china. Ni convenciones ni gaitas. En lo que sí está de acuerdo es en que este peculiar aplique capilar, según parece, por ahora se circunscribe a Pekín y Chengdu, en cuyas zonas turísticas brotan como setas vendedores callejeros con los dichosos brotes.
 Los anónimos ciudadanos de las grandes ciudades chinas lo llevan, ellas y ellos, niños, niñas… y adultos con carrera universitaria y smartphone de última generación. Todos se suman a esta moda.


No faltan los filósofos y poetas que recuerdan que la hierba denota inteligencia, mientras que los tréboles de cuatro hojas sugieren suerte. Se lleven en una medallita al cuello o sobre la cabeza. Sea como sea, los chinos ya han hecho suya esta tendencia y no faltan quienes a falta de uno, se plantan (nunca mejor dicho) varias horquillas con su correspondiente flor, brote o lo que toque.

The Shangaiist también señala que muchos de esos vendedores los compran online a bajo precio para revenderlos a los guiris con afán de regresar a sus países de origen con vocación de trendsetters. El capitalismo, ya se sabe, campa a sus anchas en la antigua tierra de Mao.

Entre tanto, la criatura ya es algo así como trending topic en Tieba Baidu, un punto de encuentro de internautas chinos donde pueden subir fotos y vídeos por temas.
El movimiento parecía haberse fraguado en oposición a la atmósfera reinante en la ciudad, el cielo gris y el abrumante ambiente contaminado se configuraban como los principales causantes de este nuevo furor verde.

Sin embargo, el Día Nacional de Beijing, momento en el que la ciudad se llena de visitantes y turistas, esta nueva moda adquirió una envergadura mayor, los tímidos brotes de legumbres pasaron a ser reemplazados por girasoles, lavanda, champiñones, cerezas o incluso calabazas.



Las generaciones maduras del gigante asiático observan entre horrorizados y absortos este estilo callejero. Pero antes de censurar el advenimiento de estos trendsetters, reflexionen. Piensen que hubo un día que a alguien se le ocurrió peinarse con una cresta y el punk entendió que eso molaba. Por no hablar del mullet, que tantas alegrías dio a los peluqueros en los 80. O el moño ensaimada. O las orejas de conejita a las que se apuntaron muchas famosas. Muchas son las modas que, a la luz de los tiempos, provocan sonrojo. Pero que levante la mano quien no se haya adherido a una (o a varias).

FUENTES: